Tour gastronómico por Oaxaca de Juárez.

En esta ocasión, en colaboración con Expedia.mx, nos dimos a la tarea de explorar uno de los destinos más reconocido a nivel mundial por su riqueza cultura y gastronómica: “Oaxaca de Juárez”

El estado de Oaxaca se encuentra al Sur de la Republica Mexicana, su extenso territorio y múltiples ecosistemas ofrecen un sin fin de ingredientes endémicos, convirtiendo a Oaxaca en una fina y exótica despensa culinaria.

En 1987 la UNESCO nombró al Centro Histórico de Oaxaca como Ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad pues conserva gran parte de su arquitectura colonial original y barroca.

Hoy en día el estado de Oaxaca se divide en ocho regiones, cada una con tradiciones y costumbres muy arraigadas a sus tierras, estas son:

• Región Costa
• Región Istmo
• Región Mixteca
• Región Papaloapan
• Región Papaloapan
• Región Sierra Norte
• Región Sierra Sur
• Región Valles centrales

 

Nuestro viaje se desarrollo principalmente en la región de Valle central, lugar donde se encuentra la capital del estado.

En Oaxaca cada día es diferente, pues cada localidad cuenta con un “Día de Plaza” a la semana; un día especial en el que muchos productores de la sierra y localidades aledañas bajan a ofrecer sus productos mas fresco, formando un enorme tianguis con productos de primera mano.
Estos son algunos días de plaza en diferentes localidades del Valle Central:

Miércoles – Villa de Etla.
Jueves – Zaachila.
Viernes – Ocotlán de Morelos.
Sábado – Oaxaca de Juárez.
Domingo – Tlacolula de Matamoros.

 

Día 1:

Una vez instalados en el hotel salimos a caminar por el centro, una de la principales calles peatonales es la de Macedonio Alcalá que te lleva desde el Exconvento de Santo domingo hasta la catedral, el zócalo y los portales del ayuntamiento; en este amplio pasaje encontraran un sin fin de galerías, tiendas de artesanías, restaurantes, bares y hermosas fachadas coloniales.

Primero nos detuvimos en el Bar el Destilado para disfrutar de unas buenas cervezas artesanales y después fuimos a cenar al restaurante istmeño Zandunga donde comimos: minillas, garnachitas, tamales oaxaqueños, tamales cambray y para finalizar una compota de camote con piña y zest de limón.

Día 2:

En el segundo día decidimos tomar un tour guiado al Mitla.

El primer atractivo que visitamos fue el imponente árbol del Tule, el Ahuehuete con el diámetro de tronco más grande del mundo (14.05 metros) y en el que gracias a la explicación de los niños guías de la zona pudimos encontrar divertidas figuras en su corteza y ramas. Si visitas este majestuoso atractivo no pierdas la oportunidad de probar la tradicional sopa de piedra, un platillo muy tradicional en Santa María del Tule.

Después nos dirigimos a Teotitlan del Valle, un poblado que basa su economía en la manufactura de textiles elaborados con lana de oveja y colorantes naturales de la región. Uno de los pigmentos mas importantes que utilizan es el que proviene de la cochinilla, un insecto parasito del nopal que al ser secado y molido provee a los artesanos una amplia gama de colores, pues si este polvo se combina con jugo de limón obtendrás un color rojo brillante, pero si este mismo polvo lo mezclas con un poco de agua y cal, obtendrás notas purpuras y violetas, tal y como se muestra en las fotografías.

Todos los colores que utilizan los artesanos son de origen natural, por ejemplo:

El color amarillo se obtiene de la flor de pericon
El color verde se obtiene del musgo
El color café de la cascara de nuez
Y toda la gama pasando por los rojos intensos, rojo cereza y hasta los purpuras se obtienes a través de el polvo de la cochinilla con diferentes reacciones químicas.

Posteriormente visitamos un palenque de mezcal donde pudimos apreciar el proceso completo de elaboración de este destilado.

En Oaxaca existen muchas variedades de maguey, algunas silvestres y otras de producción controlada, la mayoría de los magueyes silvestres tardan un mínimo de 20 años en alcanzar su madurez, es por eso que los mezcales más finos están elaborados con un solo varietal pues así podemos degustar las cualidades distintivas de cada especie. Muchos de los mezcales jóvenes están elaborados a base de maguey espadín pues éste sólo necesita alrededor de cinco años para alcanzar su madurez.

El proceso de elaboración del mezcla consiste en:

– Jimar las pencas del maguey para sólo conservar la piña o corazón de la planta.
– Posteriormente las piñas del maguey se cuecen en horno de piedra para caramelizar todos los azucares del maguey.
– Una vez cocida la piña se traslada a un molino de piedra que separa las fibras y libera la miel del agave.
– A continuación se transfiere el gabazo y la miel a una tina de fermentación donde las levaduras nativas del maguey comienzan a transformar los azúcares en alcohol y dióxido de carbono.
– Una vez finalizada la fermentación se procede a la destilación en alambique; la denominación de origen del mezcal dicta que el destilado debe de contar con un volumen alcohólico mínimo del 45%. Además del mezcal puro, los palenques producen una gran variedad de cremas de mezcal con sabores de: pistache, piñón, fresa, café, cereza, chocolate, mango, etc.

Después de una completa degustación de mezcal, disfrutamos de un suculento buffet de comida oaxaqueña, en donde pudimos probar una gran variedad de moles, carnes como cecina y tasajo; salchichas oaxaqueñas, chorizo, frijoles, enchiladas ,quesadillas y varios postres.

Ya con el estómago lleno continuamos nuestro camino hacia la zona arqueológica de Mitla, uno de los centros ceremoniales zapotecos más importantes de Oaxaca después de Monte Albán y también uno de los mejores conservados. Los mayores atractivos de la zona arqueológica son el gran salón de las columnas y el patio de las grecas, al que sólo se puede acceder a través de los pequeños pasadizos del palacio.

Una vez finalizado nuestro recorrido por Mitla tomamos rumbo hacia las famosas cascadas petrificadas de Hierve el Agua. Estas hermosas cascadas han sido formadas a través de los años por la calcificación de los manantiales de agua mineral que brotan desde su cúspide dando como resultados caprichosas figuras de roca.

Día 3:

En nuestro tercer día nos dirigimos a “La Plaza” del poblado de Tlacolula, un enorme mercado en el que puedes encontrar una gran variedad de ingredientes frescos traídos directamente de la sierra como: chapulines, chinicuiles, hongos, hojas de pitiona, florecita de cacao, albahaca, hierbas medicinales, una gran variedad de chiles, frutas, verduras, semillas, especias, etc.

El mercado está dividido por secciones, la primera que visitamos fue la de panadería, en seguida pasamos a la zona de comida donde desayunamos una sabrosa barbacoa, después recorrimos los pasillos de hierbas y flores, para luego pasar a la sección de frutas y verduras hasta llegar a la zona artesanías de barro e instrumentos para la cocina.

Una de las secciones que no se deben perder es la de textiles donde podrán encontrar una gran variedad de rebosos, carpetas, cobijas y manteles, todo bordado a mano y de excelente calidad.

Les recomendamos mucho probar el “Tejate” una fresca bebida tradicional preparada con maíz molido, almendras, nuez, flor de cacao, panela y un poco de aceite de semilla de corozo, ¡les encantara!

Una vez de regreso en el centro de Oaxaca hicimos una breve parada en la plaza de la soledad para refrescarnos y probar la famosa nieve de leche quemada con tuna; después seguimos nuestro recorrido por el mercado 20 de noviembre y los molinos de cacao donde compramos varios kilos de chocolate.

En la noche fuimos a la plaza de Santo Domingo, ahí tuvimos la oportunidad de apreciar una muestra de danzas folclórica populares, y para finalizar el día pasamos a cenar al restaurante Sabina Sabe, donde nos sirvieron unas apetitosas tlayudas, y un plato botanero de Oaxaca acompañados un buen mezcal. Si quieres más recomendaciones de comida, haz clic aquí:  https://blog.expedia.mx/7-mejores-lugares-para-saborear-la-comida-oaxaquena/

Día 4:

El recorrido de ese día comenzó en el sitio arqueológico de Monte Albán, el centro ceremonial más importante de la cultura zapoteca, esta zona cuenta con una asombrosa vista panorámica, debido a que se encuentra ubicado en una de las montañas más altas del Valle Central.

Otros de los destinos que visitamos ese día fueron:

San Antonio Arrazola: Pueblo típico que se distingue por la elaboración de alebrijes.

Cuilapán Guerrero: una localidad cuyo principal atractivo turístico es el Exconvento de Cuilapan, una construcción que data del siglo XVI.

San Bartolo Coyotepec: Pueblo artesano que es famoso por sus bellas piezas de barro negro pulido.

Y para cerrar con broche de oro disfrutamos de una cena gourmet muy al estilo oaxaqueño en el restaurante “Origen” del Chef Rodolfo Castellanos.

Día 5:

Para terminar nuestro recorrido por Oaxaca nos levantamos temprano para desayunar en los famosos tacos de comal del Carmen, y en seguida hicimos la visita obligada al Exconvento de Santo Domingo, en el interior de sus amplias instalaciones se encuentra el Museo Regional de Oaxaca y un bello jardín etnobotánico, ambos muy recomendables.

Oaxaca de Juárez es un destino imperdible que resguarda celosamente la esencia de su cocina, es la plena expresión de la riqueza cultural y gastronómica que alberga nuestro País. Así es Oaxaca, siempre te quedas con ganas de volver.

Oaxaca sin duda es un lugar único, con impresionante vistas y una exquisita gastronomía y cuenta con diferentes itinerarios que puedes seguir para que tu experiencia sea incomparable.

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